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lunes, 27 de agosto de 2007

LOS JÓVENES TENEMOS DERECHO A MOVILIZARNOS

Cursa en el Concejo de Bogotá un proyecto de acuerdo que pretende calificar como contravención el que los niños y jóvenes participen en marchas y manifestaciones. Lo promueven tanto el gobierno como la bancada uribista-peñalosista. Se trata de una nueva arremetida de corte autoritario contra los estudiantes y los jóvenes y contra el derecho a la libertad de expresión, organización, movilización y protesta.
Para disfrazar el carácter antidemocrático del proyecto, los uribista-peñalosistas sostienen que en los desfiles y protestas los jóvenes ven comprometida su integridad personal y que participan en ellos manipulados por los adultos, pues esas actividades tienen que ver con “materias que no entienden y que no son propias de su edad”. También pretenden sancionar a los padres de familia por una supuesta utilización de los jóvenes para hacer más nutridas las movilizaciones.
En realidad, al prohibirles movilizarse so pretexto de proteger su integridad, se está sancionando es a los jóvenes, coartándoles el libre ejercicio de sus derechos democráticos. Se pisotea un mandato de la Constitución, pues a las autoridades corresponde cumplir con la función de garantizarles a todos los habitantes el ejercicio pleno de las libertades.
A quienes arguyen que hay temas no aptos para menores de 18 años, les respondemos que si el Tratado de Libre Comercio, la reforma constitucional al régimen de transferencias y la privatización de los servicios públicos van a lesionar a los colombianos de todas las edades, se justifica la más amplia resistencia civil para echarlos atrás. ¿Por qué marginar a los jóvenes del debate, las marchas y los mítines contra medidas oficiales cuyas gravísimas consecuencias van a acabar sufriendo?
La iniciativa está en últimas dirigida contra la libertad de pensamiento y movilización. Por todo lo anterior, los sectores democráticos de la juventud, tanto la universitaria como la de secundaria, deben iniciar la más amplia movilización por la defensa de sus derechos.

Aurelio Suárez Montoya
Candidato al Concejo Distrital de Bogotá por el Polo Democrático Alternativo.

Bogotá, 10 de agosto de 2007.

domingo, 26 de agosto de 2007

DE TRANSMILENIO, MEGABÚS Y OTROS DEMONIOS

Articulos y Notas de Actualidad
Aurelio Suárez Montoya, La tarde, Pereira, agosto 21 de 2007

Todavía no he olvidado la expresión del alcalde Peñalosa en diciembre de 2000 cuando se inauguró Transmilenio y se le indagó sobre la suerte futura de los pequeños transportadores, "Será la misma de quienes sólo tenían una azadón cuando llegó el tractor". Tal aserto, de por sí bastante desconsiderado, no recibió el reproche general de los ciudadanos quienes entonces estaban obnubilados con la aparición de lo que se llamó el Sistema Integrado de Transporte Masivo.

Esa alegría no perduró. En todos los sondeos de opinión de los últimos dos años Transmilenio recibe calificaciones más bajas que el modo tradicional de buses y busetas. La frecuencia inadecuada de las distintas rutas, los largos tiempos de espera en las estaciones y el excesivo número de pasajeros, (que ha hecho que de manera coloquial se le llame como "Trasnmuylleno") asociado con la inseguridad sufrida por los ciudadanos dentro de los buses, y el altísimo precio de la tarifa se señalan como causas del desengaño. Recientes notas periodísticas de Eduardo Sarmiento y Armando Silva coinciden en anotar que la privatización del transporte, que se concretó entre el Distrito y el puñado de empresarios privados tuvo como prioridad las tasas de rentabilidad de la inversión antes que la eficiente prestación del servicio.

La concesión de la operación del Sistema se concretó en un contrato que es una lesión enorme al patrimonio público, de las más aberrantes en la historia nacional. En él se plasman iniquidades como que la tarifa pagada por 1,3 millones de usuarios al día debe asegurar el cubrimiento de los costos, la recuperación del capital invertido y el retorno de la inversión. Para cumplir con ello, pese a que entre el Distrito y la Nación gastaron casi $3,5 billones en la construcción de los carriles exclusivos y de sus embarazosas reparaciones, los agentes privados, que en el montaje de los vehículos no gastaron sino una séptima parte de esa suma, se quedan con el 96% de lo recaudado. Esa ventaja se garantiza con artilugios como el establecimiento de una tarifa paralela que contabiliza mensualmente los costos y los cubre con fondos especiales si con lo pagado por los consumidores no es suficiente o con cláusulas que le reconocen a las empresas un número fijo de pasajeros por kilómetro, aunque no utilicen el Sistema. Según Sarmiento, las tarifas de Transmilenio le significan a los hogares pobres el 17% de sus ingresos mientras las empresas obtienen rentabilidades del 40%. Esta estructura acelera la fase de agotamiento de este sistema, lo descalifica como solución única a la "movilidad" de los bogotanos y dificulta una respuesta racional a las sentidas demandas ciudadanas al respecto.

El modelo Transmilenio ha empezado a replicarse por Colombia. En Pereira, donde está cumpliendo un año de funcionamiento el Megabús, se han cometido anomalías similares a las de Bogotá. La adjudicación de su principal troncal tuvo evidentes irregularidades, el diseño de la ruta se modificó, introduciéndola por el centro de la ciudad en busca de un cierre financiero a favor de los empresarios, entre los que se encuentra uno de los operadores de la capital del país, golpeando a los pequeños comerciantes y produciendo un trancón sin salida; y, pese a todo, el cálculo de 140.000 pasajeros diarios como punto de equilibrio está lejos de cumplirse. Las obras complementarias están paralizadas y las calles pereiranas se invaden de motocicletas, lo mismo que en Bogotá; como alternativa económica viable para muchas familias en comparación con los costos de transporte derivados de los contratos leoninos. ¿Quién paga "los platos rotos"?

El último Plan Nacional de Desarrollo aprobó como mega-proyecto la difusión del sistema Transmilenio para ciudades como Cali, mancillado ya por sobrecostos y desaguisados, Bucaramanga, Medellín y Cartagena, entre otras, y expandir el de Bogotá incluyendo absurdos como la ruta por la carrera séptima. Después de lo visto no se sabe bien si el propósito uribista es más bien difundir los fementidos contratos por doquier. Por lo visto ya en Pereira, tal parece que fuera la verdadera intención. Así las ciudades colombianas se van alejando de verdaderas soluciones sociales en transporte y se van amarrando a una que, por sus características contractuales, propende hacer de este servicio esencial un negocio particular de claro corte neoliberal. El típico caso que privatiza las ganancias y socializa las pérdidas, el de los empresarios subsidiados por los usuarios y el Estado a fondo perdido; se ha reforzado, con mecanismos más sutiles, la estructura corrupta que ha regido el transporte urbano en Colombia y es, según Silva, "la peor privatización, que usufructúa 10 millones de pasajes diarios para enriquecer a cinco propietarios

POR QUE LA EDUCACIÒN NO ES UNA MERCANCIA ES UN DERECHO

LANZAMIENTO DEL REFERENDO CONTRA EL RECORTE A LAS TRANSFERENCIAS



El pasado jueves 16 de agosto de 2007 en corferias se realizó el evento de lanzamiento del referendo contra el recorte a las transferencias donde se plantea una segunda alternativa popular para seguir con la pelea por los recursos que se destinan a las regiones. A este acto asistieron representantes y miembros del Polo Democrático Alternativo, el Partido Liberal, Autoridades Indígenas de Colombia, la Federación Nacional de Asambleas Departamentales, la Federación Colombiana de Educadores FECODE, la Central Unitaria de Trabajadores CUT, la Confederación de Trabajadores de Colombia CTC, el Sector Salud, Estudiantes y ciudadanos en general que defendemos estos recursos. Recordemos que las transferencias son recursos destinados a garantizar la prestación de servicios tan importantes como el saneamiento básico, el agua potable, la salud y la educación públicas entre otros, por esto invitamos a todos aquellos que defendemos estos servicios a que firmemos el referendo para exigirle al gobierno la responsabilidad de suplir estos servicios.

Son tres millones de firmas las que serán presentadas a la registraduría nacional para lograr la aprobación del referendo contra el recorte a las transferencias territoriales.

Informes: www.referendotransferencias.com
Invita: Organización Colombiana de Estudiantes OCE
ocenacional@gmail.com
www.ocesecundaria.blogspot.com
Coordinadora Nacional de Estudiantes de Secundaria CONES